lunes, 29 de abril de 2013

Los programas de cribado mediante mamografía logran reducir la tasa de mortalidad femenina en España






El cáncer de mama es el tumor más frecuente en la población femenina, sin embargo, 8 de cada diez mujeres sobreviven a la enfermedad gracias al diagnóstico precoz, según se puso de manifiesto en la XII Conferencia del Ciclo "La aportación de la Tecnología Sanitaria" sobre "Innovación tecnológica en Salud de la mujer", organizada por la Real Academia Nacional de Medicina y la Fundación Tecnología y Salud.





La esperanza de vida media en España continúa ascendiendo y ya se sitúa en los 85 años en las mujeres, frente a los casi 79 de media que viven los hombres. Este incremento les confiere el título de las más longevas de toda la Unión Europea y las sitúa entre las terceras mujeres más ancianas del mundo, según recientes datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta circunstancia no es aleatoria, tal y como señaló José Luis Gómez Ruiz, vicepresidente de la Fundación Tecnología y Salud y presidente de la Junta Directiva del Sector de Productos Sanitarios de un Solo Uso de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin). "La mortalidad más elevada en mujeres, relacionada con aspectos de la salud de la mujer, sigue siendo el cáncer de mama. La implementación de los programas de detección precoz mediante el uso extendido de la mamografía es, quizá, el avance tecnológico que más ha reducido la tasa de mortalidad femenina en España". Así, los cambios tecnológicos, económicos y sociales ocurridos en las dos últimas décadas han sido determinantes en el fomento del autocuidado de la salud y la prevención de las enfermedades de la mujer, lo que explica el ascenso de la esperanza de vida de las mujeres españolas, consideración en la que coincidieron en señalar los profesionales y expertos participantes en la Conferencia.

En opinión del profesor Pluvio Jesús Coronado Martín, académico correspondiente de la Real Academia Nacional de Medicina y jefe de la Unidad de Oncología Ginecológica del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, "desde siempre, la mujer ha cuidado su cuerpo más que el hombre, no sólo en lo referencia a la belleza, sino a la salud en general". El acceso más fácil a la información, los avances médicos y tecnológicos, la incorporación de hábitos de vida saludables, la implantación de las revisiones ginecológicas, la planificación familiar, el embarazo y las frecuentes patologías ginecológicas y la menopausia han contribuido a que la mujer tenga conciencia de cuidarse y prevenir. Esto se traduce en más años de vida y con mejor calidad.

Tecnología sanitaria al servicio de la mujer

La Salud de la mujer engloba distintas y variadas parcelas, todas ellas igualmente importantes desde el punto de vista preventivo. La mortalidad y morbilidad por fracturas osteoporóticas y las enfermedades cardiovasculares siguen siendo altas; si bien, uno de los campos donde más se ha avanzado en este sentido en los últimos años es precisamente en la detección precoz del cáncer de mama. Pese a su alta incidencia - 26.000 nuevos casos anuales-, la esperanza de vida se ha incrementado exponencialmente en los últimos veinte años, rondando en la actualidad el 80%. En opinión del doctor Carlos Vázquez Albaladejo, presidente de la Sociedad Española de Senología y Patología Mamaria (SESPM), esta mejoría clínica se debe "a que la mujer está suficientemente informada a propósito de lo que es la salud mamaria general. Un buen indicador es que los programas de diagnóstico precoz implantados en todo el país de forma universal y gratuita tienen una asistencia superior al 70 por ciento y una adhesividad del 90 por ciento. Esta circunstancia permite diagnósticos más tempranos y, por tanto, la esperanza de vida es mayor".

A este avance le han seguido otros muchos en el terreno del diagnóstico y tratamiento intervencionista, igual de válidos y decisivos en la mejora de la Salud de la mujer, como es el caso del mamógrafo por tomosíntesis, la resonancia magnética prequirúrgica para el estudio de la posible diseminación del tumor dentro de la mama, el análisis molecular intraoperatorio del ganglio centinela o las recientes plataformas genómicas, para determinar el perfil fenotípico del tumor.

El futuro de la tecnología sanitaria va, precisamente, en esta dirección, "en desarrollar nuevos marcadores tumorales con elevada sensibilidad y especificidad que permitan el cribado de tumores como el de ovario, útero y mama que permitan, por un lado, la identificación temprana de dichos tumores, y por otro, diseñar tratamientos específicos para cada paciente mejorando la elección del tratamiento y su efectividad", prosigue el vicepresidente de la Fundación Tecnología y Salud. "La mayoría de estos tumores son asintomáticos hasta que no se encuentran en fase avanzada, cuando las posibilidades de supervivencia son significativamente menores".