sábado, 19 de mayo de 2012

Noticias X Congreso nacional de técnicos en radiología




El presidente nacional de los técnicos en radiología apela a la justificación de las exploraciones frente a la presión social


Carlos Ruiz: Reivindico la importancia de una buena radiografía simple


Carlos Ruiz: «Reivindico la importancia de una buena radiografía simple» 

El X Congreso nacional de técnicos en radiología, que ayer arrancó en la Feria de Muestras de Gijón con más de 250 participantes, tiene en su programa de trabajo revisar y actualizar la formación en algunas de las tecnologías y técnicas más punteras. Sin embargo, las sesiones de trabajo arrancaron con la decidida defensa del presidente nacional de la sociedad española, Carlos Ruiz Blanco, de las posibilidades de diagnóstico que aún ofrecen las placas de toda la vida. «Reivindico la importancia que tiene la radiografía simple. Aquí en Gijón vamos a hablar de las últimas tecnologías, pero yo creo que una buena radiografía simple, que implica poco coste y poco daño biológico, si está bien hecha y bien indicada puede evitar muchas exploraciones más complejas y, por añadidura, de mayor coste», indicó Ruiz. 


Sin despreciar la enorme evolución que suponen los TAC (Tomografías axiales computarizadas), las resonancias magnéticas o las ecografías, por citar algunas de las técnicas que dominan los profesionales del sector, «ya que cada una tiene sus indicaciones precisas», Ruiz destacó la validez que sigue teniendo «una buena radiografía simple, bien hecha, solicitada con justificación y con una buena interpretación». 


El presidente de la Asociación Nacional de Técnicos en Radiología reconoció «la presión social» que existe en torno a estas pruebas de diagnóstico por imagen, que llevan a que muchos pacientes se consideren mal atendidos si su visita al médico no lleva implícita alguna exploración. Aunque esa presión no haya derivado en «abuso de prescripciones», según Ruiz, que prefiere hablar de «un mal uso de las técnicas» por no ponderar suficientemente la justificación de las mismas. 


Carlos Ruiz recordó que es al especialista al que le toca contener esa presión social «que no puede llevarnos a matar mosquitos a cañonazos; cada prueba debe estar justificada desde un punto de vista clínico, y atendiendo al diagnóstico que se busca», dijo. Además, por el riesgo que aún implican estos procedimientos, dada la radiación a la que se somete el paciente. «Los pilares de nuestro trabajo tienen que ser la justificación de las exploraciones y la optimización del recurso, y ambos están relacionados con la protección radiológica. Porque el uso de radiaciones ionizantes va unido a un daño biológico que no hay que despreciar». Como ejemplo, Carlos Ruiz apuntó que «si una radiografía de tórax se podría comparar con una exposición al sol natural de un par de días, un TAC -quizá una de las técnicas que más ha avanzado en estos momentos- sería comparable con una exposición al sol de varios años. Es, quizá, una de las pruebas que más justificada debe de estar». 


Sobre el momento que se vive y los recortes sanitarios, el presidente de la sociedad nacional de técnicos en radiología considera que «los recortes en sanidad pueden traer muchas consecuencias y sólo esperamos que las autoridades sean conscientes de la importancia que puede tener la rapidez de un diagnóstico, algo que va unido a la posibilidad de disponer de los medios adecuados».


La necesidad de revisar la formación de los técnicos -que en España sólo tiene nivel de FP de grado superior, frente al nivel universitario que alcanza en casi todo el mundo- es otro de los caballos de batalla de los especialistas.