sábado, 9 de junio de 2012

Estudio dice que escáner cerebral triplica riesgo de cáncer en los niños




La radiación es un elemento más común de lo que se cree. El sol, artefactos eléctricos y también algunos exámenes médicos como las radiografías y los escáneres emiten radiación.
Después de 10 años de discusión y tras revisar antecedentes acumulados durante 20 años -en la mayor investigación de su tipo-, investigadores de la U. de Newcastle (Reino Unido) y el Instituto Nacional del Cáncer en el Reino Unido y el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos comprobaron que la tomografía axial computada (TAC), más conocida como escáner cerebral, tiene algunos riesgos si se realiza en forma frecuente a niños y adultos jóvenes. Esta técnica, que combina rayos X y computación para obtener información respecto de la anatomía y función de los vasos sanguíneos, partes blandas y huesos de una persona, emite radiaciones tan altas que puede estar relacionada con un pequeño aumento de riesgo de leucemia y tumores cerebrales.




Los investigadores, encabezados por el doctor Mark Pearce, estudiaron a 175.000 niños y adultos jóvenes que habían sufrido traumatismo craneal grave o desarrollado una enfermedad potencialmente mortal y que, por lo mismo, tuvieron que pasar por varios escáneres.
Según el estudio, las tomografías computadas administran una dosis de radiación ionizante a la parte del cuerpo que se está escaneando y los tejidos cercanos, que son entre 10 y 1.000 veces más que una radiografía (dependiendo de la zona) y que esta radiación causa que ciertos genes se dañen, aumentando la posibilidad de desarrollar un cáncer.
“La tomografía computarizada es un examen preciso y rápido, por lo que se debe usar cuando sus beneficios inmediatos sean mayores que los riesgos a largo plazo. Sin embargo, ahora hemos demostrado que aumentan el riesgo de cáncer, por lo que debemos asegurarnos que cuando se usen, están plenamente justificados desde un punto de vista clínico”, dijo Pearce.
La investigaciónconcluyó que el riesgo de padecer un tumor cerebral aumentaba tres veces cuando los menores de 10 años -que son más sensibles que los adultos- se habían sometido a dos o tres escáneres cerebrales.
También tenían tres veces más riesgo de desarrollar leucemia si antes de esa edad se practicaban entre cinco y 10 escáneres.
En la investigación, los expertos calcularon que por cada 10 mil exploraciones en niños menores de 10 años de edad, podía aparecer un caso más de leucemia y un caso más de tumor cerebral que lo esperado y además, que a más tomografías practicadas en el mismo paciente, mayor era el riesgo.
La presidenta del Colegio Real de Pediatría y Salud Infantil de Reino Unido, Hilary Cass, dijo que el estudio confirma una vez más, la necesidad de mantener las dosis tan bajas como sea posible y sólo cuando sea absolutamente necesario explorar.