Arqueólogos utilizan Tomografía computarizada para descifrar un papiro calcinado del siglo I D. C.
La tecnología para el diagnóstico por imagen ha trascendido el uso con fines médicos y ha resultado útil también en el campo de la arqueología: usando un equipo de Tomografía Computarizada de Rayos X (XCT, por sus siglas en inglés), un grupo de investigadores italianos ha logrado descifrar un papiro calcinado en el siglo I DC por la erupción del Vesubio, ante la que sucumbieron las ciudades de Pompeya y Herculano.
La noticia, publicada recientemente en la revista Nature Communications, destaca que el papiro formaba parte de los cientos de documentos calcinados en la biblioteca de Herculano, encontrados hace más de 260 años y cuyo contenido hasta ahora no había podido ser desvelado.
La fragilidad de los documentos impedía que fueran desenrollados sin ser destruidos, lo que motivó a los científicos a buscar una solución en la tomografía de rayos X,
mediante la que es posible registrar desde diferentes ángulos este tipo
de documentos sin necesidad de extenderlos, para luego recrear una imagen en 3D de ellos.
Vito Mocella, investigador del Consejo Nacional de Investigación
Italiano (CNR) ha comentado que este proceso dificultaba la
interpretación de los escritos, debido a que tanto el papiro como la
tinta con la que estaban escritos absorbían muy débilmente los rayos X.
Sin embargo, descubrieron que para leer el contenido de los documentos, el XCT resultaba más efectivo, pues permitía diferenciar la superficie vegetal del papiro de la tinta de carbón con la que fueron escritos.
Debido a que con el uso del XCT es posible medir la velocidad de propagación de la radiación en los diferentes materiales, fue posible distinguir las letras como si estuviesen escritas en relieve, pues afortunadamente la tinta no penetró la fibra vegetal de la que está hecho el papiro.
Aunque los investigadores admiten que el procedimiento no es
perfecto y están realizando investigaciones para mejorarlo, resulta
asombroso que los avances en el campo radiológico puedan contribuir a
descifrar documentos que ardieron a una temperatura superior a los 300
grados y permanecieron sepultados durante más de 1.600 años.



