Pestañas

jueves, 8 de noviembre de 2012

1º Dia Internacional de la Radiología



Hoy se celebra el 1º dia internacional de la radiología 
Felicidades a todos los que trabajan y disfrutan día a día de esta maravillosa profesión















1º Dia Internacional de la Radiología



Hoy se celebra el 1º dia internacional de la radiología 
Felicidades a todos los que trabajan y disfrutan día a día de esta maravillosa profesión















lunes, 24 de septiembre de 2012

Testimonio Personal de una Mujer Sobre la Mamografía


"No sé si me ha salvado la vida, pero la mamografía me ha regalado tiempo para estar con mis hijas"


ELENA IRIGOY EXPLICA QUE SU CÁNCER NO ERA PALPABLE Y SOLO PUDO SER DETECTADO POR UNA RADIOGRAFÍA DE MAMA


Elena Irigoy.


PAMPLONA. No había cumplido los 40 años cuando le diagnosticaron cáncer de mama. Casi fue una casualidad. Al finalizar la primera consulta con su ginecóloga en el centro de la mujer Laira, de Berriozar, después de tener a sus dos hijas, y casi saliendo por la puerta le comentó que antes de los embarazos le habían hecho ecografías de los pechos por su densidad. La especialista solicitó que le realizaran una mamografía, puesto que al no haber alcanzado los 45 años Elena Irigoy Sarratea no estaba incluida en el plan de prevención precoz. "Fui a hacérmela muy tranquila porque no tenían síntomas y ni yo ni la ginecóloga habíamos notado nada al palpar". La prueba detectó que algo no iba bien. El diagnóstico tras tres biopsias fue inapelable, dos focos, un cáncer in situ y cuatro ganglios afectados, y la primera acción médica, radical, extirpación total de un pecho ante lo avanzado de la silenciosa enfermedad. Luego meses de quimioterapia y radioterapia. Habían pasado siete desde la visita a la especialista, en enero de 2011, hasta concluir el tratamiento. "Me dijeron que los tumores estaban situados muy posteriores y eran imposibles de notar al tacto. Eran pequeños, pero habían hecho ya mucho daño. Solo la mamografía pudo detectarlos", explica tras una cerrada defensa de la necesidad de mantener el programa de detección precoz y de rebajar la edad de la primera mamografía.
"Ahora tengo unos años de mucho riesgo porque tengo más posibilidades de desarrollar cáncer en el otro pecho o una metástasis a distancia en otros órganos. No ha sido una detección precoz porque la enfermedad no estaba en fase inicial, pero si llego a tener que esperar a los 45 años no puedo decir si hubiera muerto porque no se sabe, pero estaría con tratamientos paliativos". Aunque para ella lo prioritario es la superviviencia, le preocupa que se deje de financiar la cirugía plástica. "No soy capaz de enseñar mi cuerpo a nadie, ni a mí misma. Me gustaría que los políticos me viesen y me dijeran que la cirugía no es una necesidad".
Para esta licenciada en LADE, que ahora tiene 41 años, la enfermedad ha sido una batalla más psicológica que física. "Las dos semanas que esperé el diagnóstico fueron durístimas y ahora también el día de saber que esto puede volver. El oncólogo me dijo en la última cita que viviera la vida al día. Intento sacarle partido a cada momento, pero tengo ratos oscuros, miedo, pienso mucho en la muerte. No me quiero morir, pero intento hacerme a la idea". Elena manifiesta su pasión por la vida, que no ha conseguido apagar esta cruel enfermedad. "Quiero vivir por mí, me gusta mucho la vida y me voy a agarrar a ella con uñas y dientes, pero también porque tengo dos niñas pequeñas, de 4 y 2 años. Pienso mucho en ellas, en dejar las cosas arregladas por si me pasa algo. No quiero que crezcan sin una madre y voy a luchar por estar el máximo tiempo con las niñas. Por la noche, pienso que si he tirado un día más, ya he estado un día más con ellas y puede que parte de ese regalo me lo haya hecho la mamografía. Sufro mucho al pensar que si me fuera ahora no recordarían a su madre".
"No soy una estadística. Soy Elena Irigoy y si me muero ni para mí ni para mis hijas habrá nada más", se despide.



Testimonio Personal de una Mujer Sobre la Mamografía


"No sé si me ha salvado la vida, pero la mamografía me ha regalado tiempo para estar con mis hijas"


ELENA IRIGOY EXPLICA QUE SU CÁNCER NO ERA PALPABLE Y SOLO PUDO SER DETECTADO POR UNA RADIOGRAFÍA DE MAMA


Elena Irigoy.


PAMPLONA. No había cumplido los 40 años cuando le diagnosticaron cáncer de mama. Casi fue una casualidad. Al finalizar la primera consulta con su ginecóloga en el centro de la mujer Laira, de Berriozar, después de tener a sus dos hijas, y casi saliendo por la puerta le comentó que antes de los embarazos le habían hecho ecografías de los pechos por su densidad. La especialista solicitó que le realizaran una mamografía, puesto que al no haber alcanzado los 45 años Elena Irigoy Sarratea no estaba incluida en el plan de prevención precoz. "Fui a hacérmela muy tranquila porque no tenían síntomas y ni yo ni la ginecóloga habíamos notado nada al palpar". La prueba detectó que algo no iba bien. El diagnóstico tras tres biopsias fue inapelable, dos focos, un cáncer in situ y cuatro ganglios afectados, y la primera acción médica, radical, extirpación total de un pecho ante lo avanzado de la silenciosa enfermedad. Luego meses de quimioterapia y radioterapia. Habían pasado siete desde la visita a la especialista, en enero de 2011, hasta concluir el tratamiento. "Me dijeron que los tumores estaban situados muy posteriores y eran imposibles de notar al tacto. Eran pequeños, pero habían hecho ya mucho daño. Solo la mamografía pudo detectarlos", explica tras una cerrada defensa de la necesidad de mantener el programa de detección precoz y de rebajar la edad de la primera mamografía.
"Ahora tengo unos años de mucho riesgo porque tengo más posibilidades de desarrollar cáncer en el otro pecho o una metástasis a distancia en otros órganos. No ha sido una detección precoz porque la enfermedad no estaba en fase inicial, pero si llego a tener que esperar a los 45 años no puedo decir si hubiera muerto porque no se sabe, pero estaría con tratamientos paliativos". Aunque para ella lo prioritario es la superviviencia, le preocupa que se deje de financiar la cirugía plástica. "No soy capaz de enseñar mi cuerpo a nadie, ni a mí misma. Me gustaría que los políticos me viesen y me dijeran que la cirugía no es una necesidad".
Para esta licenciada en LADE, que ahora tiene 41 años, la enfermedad ha sido una batalla más psicológica que física. "Las dos semanas que esperé el diagnóstico fueron durístimas y ahora también el día de saber que esto puede volver. El oncólogo me dijo en la última cita que viviera la vida al día. Intento sacarle partido a cada momento, pero tengo ratos oscuros, miedo, pienso mucho en la muerte. No me quiero morir, pero intento hacerme a la idea". Elena manifiesta su pasión por la vida, que no ha conseguido apagar esta cruel enfermedad. "Quiero vivir por mí, me gusta mucho la vida y me voy a agarrar a ella con uñas y dientes, pero también porque tengo dos niñas pequeñas, de 4 y 2 años. Pienso mucho en ellas, en dejar las cosas arregladas por si me pasa algo. No quiero que crezcan sin una madre y voy a luchar por estar el máximo tiempo con las niñas. Por la noche, pienso que si he tirado un día más, ya he estado un día más con ellas y puede que parte de ese regalo me lo haya hecho la mamografía. Sufro mucho al pensar que si me fuera ahora no recordarían a su madre".
"No soy una estadística. Soy Elena Irigoy y si me muero ni para mí ni para mis hijas habrá nada más", se despide.



viernes, 21 de septiembre de 2012

Los médicos avisan de que anular el cribado del cáncer sería un disparate



"El Coste de la prevención de los tumores de mama y colon es muy inferior al de su tratamiento"


Un especialista analiza mamografías digitales en el Hospital del Mar

Citar a una mujer de 50 a 69 años, en principio sana, para que acceda a hacerse una mamografía, y realizar y analizar ese rápido control radiológicotiene un coste próximo a los 10 euros para lasanidad pública, aseguran los responsables del programa de cribado poblacional contra el cáncer de mama del Hospital del Mar de Barcelona, que inició este control en Catalunya en 1995 y lo sigue aplicando.
Este programa, extendido ya a toda Catalunya, capta cada año una media de 1.100 cánceres de mama incipientes que eran desconocidos por las afectadas. "El coste de un tratamiento cuando el cáncer de mama está consolidado y extendido oscila entre los 6.000 y los 12.000 euros, al margen del daño personal que supone", afirma Francesc Macià, epidemiólogo del Hospital del Mar y coordinador del plan de detección preventiva del cáncer.
Estos datos, extensibles al programa de búsqueda poblacional del cáncer de colon y recto, son actualidad desde que hace dos semanas el Ministerio de Sanidad, la Conselleria de Salut y el resto de responsables sanitarios de las comunidades autónomas iniciaron el debate sobre quéprestaciones incluidas ahora en la cartera de servicios sanitarios públicos son susceptibles de dejar de estar financiadas. Las mamografías preventivas, al igual que el resto de controles que buscan detectar cánceres en su fase más inicial, figuran entre los comentarios escapados de esos encuentros.


Los médicos avisan de que anular el cribado del cáncer sería un disparate



"El Coste de la prevención de los tumores de mama y colon es muy inferior al de su tratamiento"


Un especialista analiza mamografías digitales en el Hospital del Mar

Citar a una mujer de 50 a 69 años, en principio sana, para que acceda a hacerse una mamografía, y realizar y analizar ese rápido control radiológicotiene un coste próximo a los 10 euros para lasanidad pública, aseguran los responsables del programa de cribado poblacional contra el cáncer de mama del Hospital del Mar de Barcelona, que inició este control en Catalunya en 1995 y lo sigue aplicando.
Este programa, extendido ya a toda Catalunya, capta cada año una media de 1.100 cánceres de mama incipientes que eran desconocidos por las afectadas. "El coste de un tratamiento cuando el cáncer de mama está consolidado y extendido oscila entre los 6.000 y los 12.000 euros, al margen del daño personal que supone", afirma Francesc Macià, epidemiólogo del Hospital del Mar y coordinador del plan de detección preventiva del cáncer.
Estos datos, extensibles al programa de búsqueda poblacional del cáncer de colon y recto, son actualidad desde que hace dos semanas el Ministerio de Sanidad, la Conselleria de Salut y el resto de responsables sanitarios de las comunidades autónomas iniciaron el debate sobre quéprestaciones incluidas ahora en la cartera de servicios sanitarios públicos son susceptibles de dejar de estar financiadas. Las mamografías preventivas, al igual que el resto de controles que buscan detectar cánceres en su fase más inicial, figuran entre los comentarios escapados de esos encuentros.